¡Amor, diversión y fiesta!

#anaycarlosprometidos

Jóvenes y enamorados, llenísimos de vida. Nos enseñaron que la reglas están para romperlas, dando a sus invitados y a nosotras un día súper especial.

Ana, aguileña, eligió la iglesia de su tierra para darse el Si Quiero. Fue una ceremonia muy emotiva en la que Ana sorprendió con su precioso vestido de Marcela Mansergas.

Y es que el look de Ana resumía a la perfección el estilo vintage de los años dorados de Hollywood.

La guinda del diseño del vestido lo encontrábamos en el escote de la espalda, que perfectamente supo combinar con unos complementos hacían un look… único, los zapatos de Just Ene Shoes y pendientes de Martina Dorta.

¡Ana lucia absolutamente impresionante!

La salida de los recién casados fue uno de los momentos más emocionantes; los invitados ocuparon buena parte de la plaza para recibirlos entre vítores y aplausos. 

El Parador de Lorca, enclave arquitectónico y con unas vistas de ensueño a la ciudad, fue el elegido para reunir a los invitados y celebrar durante todo el día. 

Ambientamos el exterior a modo de invernadero con mucho glamour, con contrastes de verdes y cristales gracias a las lámparas que sobresalían del follaje de los verdes de las esparragueras. 

La entrada al cóctel, llena de abrazos, besos y mucho amor con la canción La vie en rose interpretada por el maravilloso dúo “Niña Vintage”. Todos los invitados corearon el repertorio de este magnifico dúo, uno de nuestros descubrimientos de 2018.

El sitting plan perfectamente integrado, lo creamos junto a Chitina quien dio el toque floral a éste día. Queríamos que no restara protagonismo al punto principal del invernadero, por lo que lo ubicamos recepcionando a los invitados al salón. 

Siempre os contamos lo importante que es transmitir vuestras emociones a los invitados, Ana y Carlos lo tenían claro, querían disfrutar. Su entrada fue un momento que derrochó fuerza, con la canción “ Baila Conmigo” recorrieron todo el salón, saludando y compartiendo bailes espontáneos con los invitados. 

Queríamos transmitir un ambiente muy romántico, por eso queríamos que las mesas estuvieran ambientadas con velas. En cuanto a la paleta de color, azules y granates contrastaban sobre el tono neutro de la mantelería y el cristal. 

Durante la comida los amigos de los novios prepararon un show muy top. Donde cada mesa … ¡tenía su papel! Fue uno de los momentos más intensos del día, fue maravilloso ver como todos los invitados se habían implicado en esta sorpresa, como la llevaron a cabo con tanto cariño. 

Pero cuando pensábamos que ya nada podía sorprendernos, Ana y Carlos se marcaron un baile MÁGICO… en el que todos se unieron a ellos dando paso a la barra libre.

Es increíble como superáis los miedos, la presión y lo dais todo, porque cuando llega el día, os sentís arropados, acompañados de los que más os quieren y a un lado quedan la vergüenza y la timidez. 

Siempre decimos que una boda es una gran fiesta, pero este día B, de verdad que lo fue.

¡Lo pasamos en grande!

Gracias pareja por dejarnos formar parte de esta gran fiesta.

Fotografía: Pepe Bernal Olivares.

Lugar de la celebración: Parador de Lorca.

Floristería: Chitina.

Iluminación: Montesinos Iluminación.

Vestido de la novia: Marcela Mansergas.

Zapatos de novia: Just Ene Shoes.

Maquillaje: Loft de Belén.