Protocolo ceremonias religiosas I

En estos días que todo a nuestro alrededor se define en base a protocolos, aprovechamos para hablaros de uno basado en las tradiciones  que ha ido evolucionando y adaptándose a lo largo de la historia, sobre el que surgen muchas dudas y siempre nos preguntáis; esto es el protocolo en las ceremonias religiosas. 

Durante años hemos soñado, pensado y organizado en nuestra mente como sería el día de nuestra boda, por lo que si queréis que todo salga perfecto, y vivir ese sueño plenamente sin estrés ni agobios debéis saber cómo actuar dentro de la iglesia.  Os vamos a dejar unos “tips” de como deberían suceder los momentos más importantes de la ceremonia. 

1.- ¿Cómo distribuyo a mis invitados?

Si tuviéramos que decidir un momento de inicio conjunto de la ceremonia en el que los sentimientos afloran y nos llenan de emoción a todos los participantes, sería la llegada a la iglesia, y por ello, surgen tantas dudas de cuál es el protocolo para que el momento sea perfecto.

Comenzamos con los invitados, ¿Cómo se han de colocar?

Bueno, os vamos a explicar una disposición usual, pero a la vez un poco rígida y que a veces es difícil materializarlo porque hay invitados que vienen tanto por la novia como por el novio.

El lado del evangelio, corresponde al lado que, mirando al altar desde la puerta, está en el lado izquierdo; es aquí donde la familia de la novia debería colocarse. El lado de la epístola, que correspondería al lado derecho, siguiendo la misma referencia anterior, sería la zona que albergaría la familia del novio.

Como recomendación y respeto, las primeras filas de  bancos de la iglesia deberían estar reservados para los familiares directos y testigos de los contrayentes. Podéis preparar unos carteles de reservado. A nosotras nos gusta definir que personas van en estos bancos, para que no induzca a error.

Las personas que leen lecturas o peticiones, como los testigos, deberían colocarse cerca del altar y en un extremo del banco, para poder salir  sin dificultad y no entorpecer la ceremonia. Fijaos donde está el púlpito en el altar, así os servirá como referencia de donde tienen que estar ubicados.

2.- Entrada del novio y la novia. Cortejo nupcial. 

Cuando estén colocados todos los invitados se procederá a la entrada del novio que llegará al altar del brazo de la madrina, ambos esperarán la llegada de la novia en el altar. Una vez que la madrina y el novio se coloquen en sus sitios, llega el turno del padre del novio y de la madre de la novia.

La entrada de la novia a la iglesia debe ser memorable. Si hay  damas de honor, el protocolo dicta que tras la entrada del novio con la madrina y de la madre de la novia con el padre del novio, les toca a ellas recorrer el pasillo hasta llegar a sus asientos.

Después de las damas de honor, los pequeños pajes  harán su dulce entrada, precediendo la llegada de la novia.

Ahora sí, llega el momento más esperado…la novia cogida del brazo derecho de su padrino, caminará lentamente hacia el altar.

En su mano izquierda llevará el ramo. Siempre os recomendamos que no lo llevéis muy pegado al pecho, que lo cojáis de manera natural.

 

 3.- Posiciones en el altar.

El padrino entrega a la novia a su futuro marido y se despide de ella con un beso. Los padrinos pueden quedarse a ambos lados de la pareja nupcial u ocupar un banco en la primera fila. Normalmente, suelen quedarse en el altar con los novios. Si fuera así, tenemos dos opciones para la colocación: la más tradicional sería de izquierda a derecha, la madrina, la novia, el novio y el padrino. La segunda opción y muy utilizada sería de izquierda a derecha, el padrino, la novia, el novio y la madrina…¿Cuál elegiríais?

 

Y hasta aquí la primera parte del protocolo en la iglesia, esperamos que os ayude.

¡Nos vemos la semana que viene con la segunda parte!

×
Product added to cart

No hay productos en el carrito.